Cultura

Costumbres en Marruecos: normas de cortesía y qué no hacer como turista

Saludar, comer, aceptar el té, hacer fotos y decir que no con educación: las costumbres de Marruecos que conviene conocer, y las pocas normas que son ley.

Por Ismail11 min de lectura

Un salón marroquí tradicional con bancos bajos y cojines estampados a lo largo de las paredes, una mesa larga de madera, ventanas con rejas de forja y un techo de cañas sobre vigas de madera
Foto: Houssain tork / CC BY-SA 4.0 / Wikimedia Commons

Las costumbres de Marruecos se resumen en unos pocos gestos: saludar antes de preguntar nada, usar la mano derecha, aceptar la hospitalidad con gratitud, pedir permiso antes de fotografiar a alguien y dejar los besos para la intimidad. Solo unas pocas normas son ley, como no beber alcohol en la calle; el resto es costumbre y cortesía, y los marroquíes son pacientes con los viajeros que se esfuerzan.

A continuación separamos la ley, la costumbre y la simple cortesía, te explicamos el porqué de cada costumbre y te damos las palabras que necesitas.

Lo esencial en 10 puntos

  1. Saluda primero: un salam alaykum va antes de cualquier pregunta.
  2. Usa la mano derecha para comer, dar, recibir y pagar.
  3. Acepta el té si tienes tiempo: no te compromete a nada.
  4. Pregunta antes de fotografiar a alguien y acepta un no.
  5. Deja los besos y los abrazos para los lugares privados.
  6. Cubre hombros y rodillas: nuestras guías sobre qué ponerse en Marruecos si eres mujer y qué ponerse en Marruecos si eres hombre entran en detalle.
  7. Deja las mezquitas a los fieles: la mayoría solo están abiertas a musulmanes.
  8. En ramadán, no comas, bebas ni fumes en la calle durante el día.
  9. Una sonrisa y la, shukran («no, gracias») bastan para decir que no.
  10. Ten paciencia con el tiempo: los saludos, el té y las comidas duran más que en casa.

¿Ley, costumbre o cortesía?

Solo la ley puede meterte en problemas de verdad; el resto consiste en ser un buen invitado.

Ejemplos Si te equivocas
Ley (también para los visitantes) beber alcohol en la calle o fuera de bares y restaurantes con licencia; fotografiar zonas militares o lugares políticamente sensibles; intentar convertir a un musulmán; criticar el islam en público; relaciones entre personas del mismo sexo; muestras de afecto en público, que pueden acabar en un proceso judicial detención, multa y, en el peor de los casos, cárcel
Costumbre saludos, la mano derecha, hospitalidad, ropa discreta, discreción en ramadán incomodidad, gente ofendida
Cortesía pedir permiso antes de una foto, paciencia, una sonrisa al decir que no lo mismo que en cualquier sitio

Los aspectos legales proceden de los consejos de viaje del Gobierno británico para Marruecos, que se actualizan con regularidad.

Saludos: salam, apretón de manos y la mano en el corazón

En Marruecos, saludar es mucho más que un «hola» rápido. Al entrar en una tienda, un riad o un taxi, empieza con salam alaykum («la paz sea contigo»); la respuesta es wa alaykum salam. Después llegan las preguntas: ¿qué tal?, ¿y la familia? No hace falta dar detalles: labas, hamdullah («bien, gracias a Dios») es la respuesta esperada, y devolver las preguntas es de buena educación.

  • Entre hombres: un apretón de manos, a menudo suave y sin prisa, a veces seguido de la mano en el corazón. Los amigos íntimos y los familiares se besan en las mejillas; cuántas veces depende de la región.
  • Entre mujeres: lo mismo.
  • Entre un hombre y una mujer: el hombre espera a que la mujer le tienda la mano. Si no lo hace, un gesto con la cabeza y la mano en el corazón son el saludo cortés. Algunos hombres y mujeres muy religiosos nunca dan la mano al otro sexo, y como mujer puedes hacer lo mismo: nadie se ofende por una mano en el corazón.
  • En grupo: saluda a todos como saludaste a la primera persona.

Oirás sidi («señor») y lalla («señora») como tratamiento de respeto. En la conversación, preguntar el sueldo de alguien o la edad de una mujer resulta incómodo, y un hombre no pregunta a otro por su esposa o sus hermanas: «¿qué tal la familia?» lo cubre todo. Las palabras en sí están en nuestras frases en árabe marroquí para viajeros.

La mano derecha

Come, da, recibe y paga con la mano derecha. La izquierda se asocia tradicionalmente a la higiene, así que coger comida o dar dinero con ella parece descuidado, aunque nadie lo diga. ¿Eres zurdo? Importa sobre todo ante un plato compartido y al pasar algo a alguien.

En una comida compartida se come de la parte del plato que queda delante de cada uno, con el pan como cuchara. El resto de los modales en la mesa, desde lavarse las manos en la mesa hasta el orden de los platos, está en nuestra guía qué comer en Marruecos.

Hospitalidad: el té, las invitaciones y la visita a una casa

La hospitalidad es una cuestión de honor. La socióloga marroquí Rahma Bourqia cuenta no ofrecer té o comida a un invitado entre las faltas que traen hshuma, el sentido de la vergüenza y del decoro que explicamos más abajo. Por eso el té llega tan rápido.

El té en una tienda

Un vaso de té con hierbabuena en una tienda de alfombras es hospitalidad y no te obliga a comprar. Bébelo, disfruta de la conversación y vete con las manos vacías si nada te convence; un shukran y una sonrisa es todo lo que debes. ¿Tienes prisa? Rechaza con la mano en el corazón. El ritual en sí, y por qué el té se sirve desde tan alto, está en nuestro artículo sobre el té marroquí con hierbabuena.

Las invitaciones

Las invitaciones a casa son frecuentes y casi siempre sinceras, a veces tras una sola conversación. Si te apetece ir, acepta con cariño y fija un día. Si no puedes, da las gracias y una razón sencilla («nos vamos mañana»). Por cortesía, es habitual que insistan: puedes volver a decir que no, con amabilidad. Como en cualquier sitio, usa el sentido común si la «invitación» de un desconocido parece llevar a una tienda.

En una casa marroquí

  • Zapatos: quítatelos en la puerta, o al menos antes de pisar las alfombras del salón; la fila de zapatos de la entrada te indica dónde. Pisar la alfombra del salón con zapatos se considera una falta de respeto.
  • Sitio: siéntate donde te indiquen. A los invitados se les recibe en el salón, la sala con largos bancos tapizados a lo largo de las paredes.
  • Comida: el anfitrión te acercará una y otra vez los mejores trozos (kul, kul!, «¡come!»). Cuando estés lleno, di shbe't, hamdullah («estoy lleno, gracias a Dios») con la mano en el corazón, dos veces si hace falta.
  • Agradecer: Allah ykhlef («que Dios te lo devuelva») es el agradecimiento clásico al anfitrión después de comer.
  • Regalos: en una primera visita, lleva un detalle: pasteles, fruta o un pan de azúcar, que sigue siendo el regalo tradicional en el campo. Nada de alcohol, salvo que sepas que la familia bebe.

En nuestra excursión a Imlil, el almuerzo se sirve en la casa familiar de nuestro guía, y nuestra clase de cocina en el Atlas tiene lugar en la casa de una familia bereber, con la que compartes lo que has cocinado. En ambos casos la comida forma parte de la excursión, organizada y pagada de antemano: no hay ninguna incomodidad con el dinero, eres simplemente un invitado.

La familia y la vida social en pocas líneas

  • La familia es lo primero. Los lazos son estrechos y amplios, y los hijos adultos suelen vivir con sus padres hasta casarse, a veces también después.
  • Respeto a los mayores. Los más jóvenes pueden saludar a una persona mayor besándole la mano o la cabeza, y faltar al respeto a los padres es uno de los casos más claros de hshuma.
  • El viernes es el día de la gran oración semanal del mediodía, seguida del cuscús en familia: por eso muchos restaurantes sirven cuscús los viernes y algunas tiendas cierran hacia el mediodía.
  • Los cafés: en los cafés de barrio de toda la vida, sobre todo en los pueblos y ciudades pequeñas, la clientela es casi exclusivamente masculina, por costumbre y no por norma. Los cafés modernos de las ciudades son mixtos y populares entre jóvenes y mujeres; las viajeras solas suelen sentirse más cómodas en ellos.

Fotografiar a la gente

Pregunta siempre antes de fotografiar a alguien, sobre todo a niños: lo recuerdan los consejos de viaje británicos, y es una simple cuestión de respeto. A muchos marroquíes no les gusta que les fotografíen, y en los pueblos las mujeres y las personas mayores suelen decir que no. Tómalo como una respuesta, no como el inicio de una negociación.

  • Jemaa el-Fna: los músicos, aguadores y encantadores de serpientes de la gran plaza de Marrakech esperan una moneda por una foto. Acuerda el precio antes de disparar: lo habitual son unos 10 a 20 dírhams (1–2 € aproximadamente). En 2019 la policía turística detuvo a un encantador de serpientes que había exigido 450 dírhams por una sola foto, así que no dejes que te empujen mucho más allá.
  • Calles y pueblos: puertas, mercados y paisajes no son problema, pero cuando una persona llena el encuadre, pregunta. En Chefchaouen, las callejuelas azules son un barrio residencial: fotografía las paredes y no a los vecinos, salvo que estén de acuerdo, y no subas a las escaleras privadas.
  • Nunca: policías, instalaciones militares o lugares políticamente sensibles. Es ilegal. Los drones necesitan un permiso, uno de los puntos de nuestras cosas que saber antes de viajar a Marruecos.

Afecto, pudor y parejas

Ir de la mano no suele ser problema para una pareja, y verás a amigos marroquíes del mismo sexo caminar de la mano, una señal de amistad y no de romance. Besarse y abrazarse en público es otra cosa: incomoda a quienes te rodean, y el Gobierno británico advierte de que las muestras de afecto en público pueden acabar en un proceso judicial. Guárdalas para tu riad.

Las relaciones sexuales fuera del matrimonio son ilegales para los ciudadanos marroquíes, también compartir una habitación de hotel. Según el Gobierno británico, esto no suele aplicarse a los visitantes extranjeros, sobre todo en zonas turísticas. Las parejas en las que uno de los dos es marroquí están en una zona gris: desde 2024 ya no se pide a los hoteles que exijan el certificado de matrimonio, pero la práctica varía, así que consulta con el hotel antes de reservar.

Las relaciones entre personas del mismo sexo son ilegales en Marruecos. Hay viajeros LGBT+ que visitan el país con discreción; nuestro artículo ¿es seguro Marruecos para los turistas? explica con calma las leyes y los riesgos reales.

Religión: qué se espera de un visitante no musulmán

Nada más que respeto: nadie espera que reces ni que ayunes. Algunos hábitos ayudan:

  • No pases justo por delante de alguien que esté rezando, ya sea a la entrada de una mezquita, en una tienda o al borde de la carretera: rodéalo por detrás.
  • Habla en voz baja cerca de las mezquitas, sobre todo a la hora de la oración, y no fotografíes a la gente rezando.
  • La mayoría de las mezquitas solo están abiertas a musulmanes. Las excepciones, y cómo la llamada a la oración marca el día, están en nuestra guía el islam en Marruecos para visitantes.
  • En ramadán, evita comer, beber o fumar en público durante el día. Para los musulmanes marroquíes, romper el ayuno en público es un delito según el artículo 222 del Código Penal; para ti es una cuestión de cortesía, no de ley. Lo que cambia en la práctica está en viajar a Marruecos en ramadán.
  • Intentar convertir a un musulmán (hasta tres años de cárcel) y criticar el islam en público (hasta dos años) son delitos.

Decir que no sin ofender

En la medina te ofrecerán cosas todo el día: un guía para las curtidurías, un tatuaje de henna, echar un vistazo a una tienda. Basta con una sonrisa, la, shukran, y seguir andando. No le debes explicaciones a nadie y no hace falta ser brusco; la mano en el corazón suaviza el no. Si alguien insiste, repítelo con calma y sigue tu camino. Desconfía de la ayuda que no has pedido: el «atajo» que acaba en una tienda es el clásico.

Conversación, el tiempo e inshallah

La familia, tu país y los lugares que has visitado son temas fáciles, igual que el fútbol: Marruecos llegó a las semifinales del Mundial de 2022, una hazaña de la que se sigue hablando. Con alguien a quien acabas de conocer, es mejor dejar fuera la religión y la política.

Inshallah («si Dios quiere») acompaña casi cualquier mención del futuro, de «hasta mañana» a «el autobús sale a las ocho». Se dice con sinceridad, pero los planes se toman con flexibilidad: deja margen en tu jornada y, si una hora importa de verdad, dilo claramente.

Detrás de mucho de esto está la hshuma (también escrita hchouma o chouma), una palabra que significa a la vez vergüenza y pudor: la regla no escrita de lo que no se hace delante de los demás, como decir palabrotas, contestar a los padres, comer en público en ramadán o besarse en la calle. A los visitantes no se les exige, pero saber que existe explica muchas cosas.

Las propinas forman parte de los ingresos de mucha gente: consulta las cantidades en propinas en Marruecos. Regatear en los zocos es lo esperado y se hace con buen humor, con una regla: una vez acordado el precio, se compra.

Preguntas frecuentes

¿Es de mala educación comer con la mano izquierda en Marruecos?

Ante un plato compartido, un poco: come y pasa la comida con la derecha. Con cuchillo y tenedor en un restaurante, hazlo como siempre.

¿Pueden las parejas ir de la mano en Marruecos?

Sí, ir de la mano no suele ser problema. Besarse y abrazarse en público, no, y puede acabar en un proceso judicial.

¿Tienen las mujeres que cubrirse el pelo en Marruecos?

No. Muchas marroquíes llevan pañuelo y muchas no, y de las extranjeras no se espera. La ropa holgada que cubre hombros y rodillas es la opción sensata, y un pañuelo ligero viene bien contra el sol y el polvo.

¿Puedo rechazar el té?

Sí: la mano en el corazón y la, shukran. En una casa, eso sí, aceptar al menos un vasito es el gesto más amable.

Si algo de esto aún te preocupa, pregúntanos por WhatsApp antes de viajar: ninguna pregunta sobre costumbres es tonta.

Circuitos mencionados en este artículo

Una casa bereber sobre el valle de Imlil con el Alto Atlas al fondoDía completo (unas 8 h)

Imlil y las montañas del Atlas en un día

Una caminata guiada entre pueblos bereberes y cascadas al pie del Toubkal, con comida en casa de nuestro guía.

Tu riad u hotel en Marrakech a las 9:00Precio a consultar
Una mesa con un tajín, ensaladas marroquíes y verduras frescas en una casa bereberDía completo (unas 7 h)

Clase de cocina en una casa bereber del Atlas

Cocina tajín, cuscús y pan con una familia bereber en un pueblo de montaña y comparte la comida que has preparado.

Tu riad u hotel en MarrakechPrecio a consultar
El minarete de la Koutoubia recortado sobre un cielo anaranjado al atardecer en MarrakechDía completo (posible medio día)

Visita guiada privada por Marrakech

Palacios, tumbas, zocos y la plaza Jemaa el-Fna con un guía local privado que conoce la medina como la palma de su mano.

Tu riad u hotel en MarrakechPrecio a consultar

Sigue leyendo

¿Listo para planear tu viaje?

Cuéntanos tus fechas, tus intereses y cómo te gusta viajar. Normalmente respondemos en 24 horas con una propuesta a medida.

Escríbenos por WhatsApp